Salamanca,  Castilla    
Tributo de las 100 doncellas
Simancas conmemora la victoria del Reino de León sobre los musulmanes
Redacción / Viernes 7 de agosto de 2009
 

La historia

El tributo de las cien doncellas fue un reconocimiento de la supremacía del Emirato de Córdoba sobre el reino de Asturias, entre finales del siglo VIII y mediados del siglo IX.

En el año 783, Mauregato (hijo bastardo de Alfonso I de Asturias) toma el trono asturiano y se compromete al pago del tributo de las cien doncellas por el apoyo de los andalusíes a su causa. En el año 788, los condes Don Arias y Don Oveco se rebelaron contra el rey Mauregato y lo mataron como venganza de haber otorgado a los moros tal tributo. El rey Bermudo I, su sucesor, quiere acabar con el tributo, sustituyéndolo por un pago en dinero. A Bermudo le sucede Alfonso II el Casto (791–842), quien rechaza también el tributo en dinero, y entra en batalla con los moros para evitar su pago, venciendo en la batalla de Lodos y matando al capitán moro Mugait, con lo que consigue su propósito.

Posteriormente Abderramán II, en tiempos del rey Ramiro I de Asturias, se atreve a pedir de nuevo el tributo de las cien doncellas. Este, hallándose en una situación de debilidad, y tras reunir a sus consejeros, accede de nuevo al pago del tributo. Con el tributo vigente de nuevo, se da el hecho/leyenda de que, los de Simancas, entregan las siete doncellas que les corresponden, con las manos cortadas.

La famosa victoria de la caballería pesada del Reino de León sobre las tropas Omeyas en la batalla de Simancas (939) puso fin definitivamente al pago del tributo.

La festividad

La localidad de Simancas revivió este jueves una de sus jornadas grandes del año: el requerimiento de las siete doncellas. Una fiesta que empieza a adquirir tintes internacionales, puesto que tres de las chicas proceden de países extranjeros.

Como cada 6 de agosto, día de El Salvador, patrón de la villa simanquina, el cortejo municipal recorrió casa por casa en busca de siete jóvenes que formarán parte del Tributo de las Cien Doncellas que el Reino de León entregó al califa Abderramán III.

Un año más, y ya van 21 de forma consecutiva, la comitiva encabezada por el alcalde de la localidad, Miguel Rodríguez Ramón, las diferentes autoridades locales y el grupo de paloteo Septimancas con los dulzaineros, fueron a requerir, domicilio por domicilio, a siete jóvenes doncellas que se convertirán durante todo el año en las embajadoras culturales de la villa archivera.

Al cortejo se sumó el Mantenedor de la Tradición, el pintor afincado en Simancas, Félix Cuadrado Lomas; el más longevo, –79 años de edad – de quienes han ostentado el cargo.

Doncellas rumanas y latinas

Los diferentes orígenes de las jóvenes marcaron este jueves el inicio de la fiesta, convirtiéndola en una celebración de lo más internacional. De las siete doncellas requeridas, dos proceden de Rumanía y una de Argentina.

El acto del requerimiento se celebra el día de la Transfiguración del Señor, el 6 de agosto, una fecha que además conmemora el aniversario de la Batalla de Simancas donde las huestes del rey Ramiro II derrotaron al potente ejercito del califa Abderramán III.

En esta edición las jóvenes elegidas para ser las doncellas de Simancas han sido Alina Georgiana Dode, Laura Gómez Cortijo, Vanesa Rodríguez Rodríguez, Micaela Yasmín Medina, María Rodríguez de Juan, Tamara Jiménez Olmedo y Bianca Cristina Cirjalin.

Una a una, y a partir de las once de la mañana, estas jóvenes fueron requeridas por el Cortejo en sus domicilios. Allí, el alcalde de Simancas, después de efectuar tres llamadas de bastón en las puertas de las casas de cada joven, solicitaba a las mozas como doncellas del año.


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